
Termino de comer, miro por la ventana, esta muy nublado, parece que va a llover. Termina la película del medio día, me levanto al servicio, miro por la ventana todo nevado. Mi bólido gris metalizado ahora es blanco, lo cubre una gran capa de nieve. No tengo ganas de salir a la calle, pero es mas fuerte el deseo de estar con mi princesa. Salgo y quito la media tonelada de nieve del coche, lo arranco y me dispongo a ir a buscarte a tu palacio, muy despacito, eso si, para evitar cualquier tipo de accidente, llego a recogerte y de ahí a uno de esos templos dedicados al consumismo que pueblan todas las ciudades del mundo. Al volver era todo nieve y hielo, menos mal que mi pericia al volante es excepcional…y que poca gente había salido de su casa, tendría que haberme quedado en casa calentito, en fin. Dejo a mi princesa en su palacio y empieza mi odisea personal por las calles de Madrid.
Decidí por el centro por lo que pudiera ocurrir por la M40, ya que consideré que era más peligroso y descarte la M30 por siacaso, y por que me encanta ir por todo el centro de Madrid. Todo marchaba bien, pocos coches, poca nieve, poca gente y la Cibeles helada. En eso que empezó mi odisea, al llegar a Plaza España, la policía municipal me desvía de mi camino, no puedo pasar a la cuesta San Vicente, rodeo como puedo y entre el trafico que los munipas han creado para pasar por el túnel que me lleve a la N v para descubrir que también lo han cerrado, mierda, sigo el caudal del trafico y me lleva de nuevo debajo de la plaza España para coger la cuesta san Vicente pero…¿no estaba cerrada?, bueno por lo menos estoy cerca de la M30… o no, también está cerrada, ¿tan mal está la M30?, y los municipales marcando el paso del trafico, llego a Príncipe Pio, subo por el paseo de Extremadura, por fin llego a la nacional cinco, la carretera no está tan mal, llego a mi pueblo a una velocidad de 70… lo que indica la vía, y resulta que en mi barrio no está tan bien como la capital. Y ahora ya verás para encontrar aparcamiento… por suerte lo encuentro rápido y a la primera.
De esto saco dos moralejas. La primera es que cuando caen cuatro copos, Madrid se pone imposible. Que cuando el frio aprieta, mejor me quedo en mi casa calentito. Que ¿donde están los agentes de movilidad cuando se les necesita?, todo el marró se lo comieron los municipales, ¿Quiere decir que solo están para tocar las bolas?, por que cuando están no hacen lo que se supone que deben hacer, rectifico, lo hacen pero como el culo y solo estorban. Por que lo que digo yo… si lo haces hazlo bien, si no quitate del medio…en fin… otra lacra para la sociedad…